El viernes fue el día mundial de la lucha contra el cáncer. Fue mi día, y el de tantas otras personas. Hoy Mayte se recupera de una operación de mama en su casa, rodeada de su familia. Mara celebra muy buenas noticias sobre su pulmón, y Noelia sale a la calle tras un trasplante de médula. Todas luchadoras, todas ganadoras.
Miro a mi alrededor y me doy cuenta de que prefiero que sea mi día a que sea el día de mi hermana o el de mi madre. Sé que mi madre, y mi padre, se cambiaría por mí cien veces pero ahora que estoy aquí prefiero pasar yo por esto. No es porque no confíe en que ellos no puedan luchar, es que no puedo ni imaginar sentirme como se han sentido durante estos últimos meses. Supongo que en estas situaciones se formula el consabido "¿por qué a mí?" pero nunca se llega a pensar "¿por qué no a otro?". Rara vez los deseos se hacen realidad, pero yo no quiero ese peso sobre mi conciencia.
El pelo va cayendo, poco a poco, cada vez más. Cada jirón que se me queda en la mano me recuerda que estoy más cerca del final, pero sigo manteniendo la vista fija en las cosas cercanas. 16 de febrero, tercera sesión. Porque quedan muchos días mundiales de la lucha contra el cáncer antes de que esto acabe, y va a acabar. Y quiero que esos sean mis días, no los de mi gente.
PD: dicen por ahí que los blogs se nutren de los comentarios. Si es así, este blog está agonizando... Besos mil a los habituales. A ver si el resto se va animando ( besos también, ¡pero algunos menos!).
Ah, pues yo, que soy una tía muy chunga, prefería que fueran los días de otros. De hecho, tenía una lista y todo.
ResponderEliminarClaro, a los que tengo apuntados en la lista no los quiero ni un poquito solo...
Bueno, por ser tú, te lo permitimos...
ResponderEliminarBueno, seguro que si nos ponemos, Cuinpar, la lista esa sale larga, con tanto ***** suelto que hay por ahí. Un día nos juntamos y hacemos una puesta en común ;-)
ResponderEliminarPues ná, que hay que darle vida a esto, asín que a escribir todos por un tubo, ein???
Yo preferiría que no fuera el día de nadie, nadie, nadie, pero como parece que no pué ser, pues alegrándome tanto de que tantos sigan luchando y saliendo adelante. La noticia de Mara me ha alegrado cantidad. Qué chachi.
¡Ustedes dos juntas pueden ser un problema de salud pública!
ResponderEliminarHola soy Santi (el del escudo arverno), esto es una prueba para ver si entiendo esta tecnología; y como prueba que es te recomiendo que no hagas caso de las posibles lecturas que te recomiende Idaira.
ResponderEliminarTienes una legión de fans escondidos, Lauri, todos te leemos, que lo sepas, lo que pasa que nos sale la vena tímida para comentar! Menuda manera de escribir, amiga! saliste al paterfamilia, eh?
ResponderEliminarÁnimo... y al toro!!!!
besazo desde la nube negra que es Madrid!
pd: cnd nos vemos en Gijón?
Golpe de palabra
ResponderEliminarAhora necesito estar callado
llenar de piedras la boca
en el claustro de las noches
y la luna. Callado para
aprender de ustedes y de
mi silencio. Tienen la palabra.
Los gatos maúllan la azotea,
los pájaros hacen cantar a las
manzanas, los viejos ponemos
el corazón en su derecha, el
hígado regurgitado en las creces
violeta de las palomas
para que hablen a través
de nuestros labios secos,
de la memoria construida en
nuestros gestos inútiles, de
los posos de café en la taza
de barro de los sueños. Es preciso
callarse para que estallen de luz
las estrellas. Necesitamos
las cuerdas armadas del silencio
para perpetuar las palabras
que bruñeron nuestro tiempo.
Es preciso callarse para
encontrar un lugar donde vivir
en los cincuenta y siete años
de golpes de palabras vacías.
¿puedes reconocer el estilo? ¡Inconfundible y tierno Antonio!
ResponderEliminarYo también lo reconocí, es único!!!
ResponderEliminar¡Menos mal que reaccionan! Entrar y poder leer algo que no haya escrito yo cambia la perspectiva.
ResponderEliminarAntonio: un beso enorme.