miércoles, 23 de marzo de 2011

Tres palabras

Hoy hace cuatro meses y un día que una voz me dijo por teléfono que tenía cáncer de mama. El tiempo parece haberse ralentizado. Ha habido tanta información desde entonces, tantas consultas, tantas horas de hospital, tantos días buenos y tantos malos que no parece posible que tanto de tanto pueda caber en solo cuatro meses. Las náuseas han dado paso a algunos dolores perfectamente soportables y en nuestro mundo, cuando cerramos la puerta y todo está en silencio, nos hemos acostumbrado a una rutina de inyecciones y a la ausencia de un pelo que antes poblaba mi cabeza y, por qué no decirlo, obstruía el desagüe de la ducha. Ahora me pelo de frío en esta Laguna, pero las tuberías de mi casa ya no están atascadas.

Fuera, en el universo donde hay otra gente que importa además de yo, yo, yo, parece haberse formado el caldo de cultivo perfecto para crear un ambiente de... consciencia. Hubo algo de psicosis después de que diéramos la noticia, pero ahora estamos todos un poco más tranquilos. Mis amigas, en especial las madres, se palpan y se observan más a menudo para comprobar que ese bulto que había ya no está, que ahora es otro, que termina por desaparecer también. En algunos casos no desaparecen, y entonces suena el teléfono y oigo una voz angustiada, que me cuenta diagnósticos indeterminados en los que aparece la temida palabra. Vaya para esos casos mi apoyo incondicional y mi quasi convicción de que todo quedará en un susto. Y si llegan las peores noticias entonces maldeciremos juntas, y después te contaré que hay mucha vida después de este golpe.

Hay un eslogan de la Asociación Española Contra el Cáncer que me encanta. Me despido con él:
Te voy a decir cuánto te quiero en tres palabras. Hazte una mamografía.


Buenas noches y besos a millones.

5 comentarios:

  1. Miguel Ángel (Langreo)domingo, marzo 27, 2011

    ¡Buenos días!
    Domingo gris titanio; a la tarde de ayer llovió un poco, que una semana de sol ya era mucho para estas latitudes. He ido no obstante estos días de atrás a la playa. Pese a un nordeste que te llevaba el peluquín, he visto las mareonas, con esta luna tan próxima que parece que va a aterrizar, y me he llevado conmigo a Nietzsche, uno de por la parte de Alemania que se entretenía en pensar. "Humano, demasiado humano", habla de la salida de la enfermedad "por la tenaz voluntad de obtener la salud". Sigo copiando: "Adelantamos la curación: el espíritu libre vuelve a acercarse a la vida, lentamente, casi a su pesar, desconfiado. Todo en torno de él parece que se hiciera más cálido, más dorado, por decirlo así; sus sentimientos y simpatías adquieren profundidad...Se encuentra en cierto modo como si se abrieran sus ojos por primera vez para apreciar las cosas próximas...Todas estas cosas próximas y contiguas, ¡qué cambiadas se le parecen!. ¡Qué encantos revisten ahora!"
    To be continued...

    ResponderEliminar
  2. Es bonito ver que la ventana se abre y que la luz difumina la oscuridad. Tal vez el truco está en evadirnos de nosotros mismos, labor un tanto difícil porque el dolor y la angustia es propia y somos tan "egoistas" que ni siquiera eso queremos compartir, por eso al abrir la ventana, te encuentras con tipos como Miguel Angel y otro montón de amigos/as que quieren un cachito de tu alma mientras te ofrecen toda la suya, no en vano son amigos, un Potosí.
    El tiempo pasa y, aunque hayan limitado la velocidad, hoy ya es pasado y ya queda menos, los dias son más grandes. Un beso-

    ResponderEliminar
  3. Miguel Ángel (Langreo)miércoles, marzo 30, 2011

    ¡Casualidades de la vida!
    Ayer cerraba con un "continuará"; en este mismo momento, 10'15 de la mañana, ponen en Radio Clásica una versión de "Also sprach Zaratustra", obra de un Strauss dedicada al título de Nietzsche. Una de las partes del concierto se llama "El Convaleciente"
    La enfermedad forma parte del paisaje cotidiano, igual que la niebla, y como ella siempre despeja.
    ¡Luego agradecemos tanto el sol...!

    ResponderEliminar
  4. Hola Laura!!!Aprovechando un alto en la corrección del tocho del 2º parcial...te mando un par de besos escritos...que no se si me saldrán todo lo intensos que quiero.

    Ya antes escribí pero.....voló. Es que esta cabeza no están ya para tanto trote.

    Ya queda menos, lo peor ya pasó...podría seguir con una retahila pero para que? Tu ya lo sabes Fuerza, ánimo pues ahí estan Nasser y Jimena, dos bastones de consideración y nosotros, los que te queremos de colchoneta, por si acaso.
    Sigue regalándonte esa sonrisa que de paso nos alegra a nosotros y nos deja ver un trocito de tu corazón.
    Mil besitos, todo mi ánimo y hasta pronto.
    Pilar

    ResponderEliminar
  5. Marta en Mallorcadomingo, abril 03, 2011

    Escribe Albert Espinosa en "El mundo amarillo", un libro sobre cómo aplicar las enseñanzas del cáncer a la vida cotidiana tras la curación:

    -"El cáncer no necesita un libro para vencerlo, creo que haberlo escrito sería una total falta de respeto a los que luchan contra el cáncer y a toda esa gente que he conocido durante mis años en el hospital. No hay claves para vencer el cáncer, no hay una estrategia secreta. Tan sólo debes escuchar tu fuerza, crear tu lucha y dejarte guiar." (p. 17)

    -"Nunca he dudado que tener información es básico para todo en la vida. No puedes luchar contra el cáncer si no sabes contra qué te enfrentas. Primero, conocer al contrincante, seguidamente investigarlo, y finalmente luchar. [...] Las respuestas curan, las respuestas ayudan. Hacerte preguntas equivale a sentirte vivo. Que te den respuestas demuestra que tienen confianza en que sabrás qué hacer con esa información". (p. 47)

    -"Encuentra lo que te gusta mirar y míralo." (p. 78)

    Mira a Jimena, mira a Nasser, mira a Diana, a mami, a Julia... mira a tu alrededor. Están ahí. Estamos aquí.

    ¡¡¡Ánimo!!!

    ResponderEliminar