domingo, 3 de abril de 2011

Olivia y sus padres

Olivia nació con los ojos muy abiertos. Esos ojos, un año y pico después, enamoran cuando te mira y se ríe con esa risa sin colmillos. Los padres de Olivia son gente guapa. Guapa por fuera, guapa por dentro. Este último año nos ha unido mucho porque pasamos de compartir cubatas a las cuatro de la madrugada en los bares a compartir desayunos a media mañana, horas en el parque y tardes lluviosas en casa con las niñas. Olivia nació un mes y pico antes que Jimena, y nosotros pudimos beneficiarnos de la experiencia de sus padres. Cuando una vida entera se resume en cuatro meses hay cambios radicales cada dos o tres semanas, así que saber que la fase x de llantos se acaba al quinto mes es un alivio, y la madre de Olivia era mi informadora.
Pude ver el miedo en sus caras cuando les dimos la noticia. Lo pasaron mal, como todos nuestros amigos, pero ellos, que estaban viviendo la misma etapa feliz que nosotros, se identificaron mucho más rápido con nuestra situación. Rezumaban empatía, solidaridad e impotencia por todos los poros de su piel. Y se situaron a una distancia perfecta. Esa que te deja respirar pero que te permite ver su pequeño bote salvavidas cada vez que miras por encima del hombro.
El silencio no tiene precio, las palabras tampoco. Y ayer volví a darme cuenta, entre tantos amigos, de que somos unos privilegiados por estar rodeados de esta gente, que calla a tiempo, que alza la voz en el momento preciso, que se atreve a bromear sobre cosas permitidas solo a ellos.

Hoy Olivia está un poco malita, y aunque sé que no es nada grave quisiera poder envolverla en un paño fresco y húmedo y cantarle y llevarme su fiebre. Es la única manera que se me ocurre de intentar devolver, con un gesto, todo lo que sus padres nos han regalado durante estos últimos meses.

8 comentarios:

  1. Qué bonitas cosas dices Laura. Nos encantan esos momentos con los Jimenales. Estoy sin palabras. Besos.

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  2. Me ha gustado mucho, Laura. Gracias por compartir tus sentimientos con nosotros.

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  3. Miguel Ángel (Langreo)viernes, abril 08, 2011

    Ayer tocó playa de nuevo; me encanta ahora, que no hay casi nadie, todo el espacio para mí como si fuera rico. Una señora amamantando a su hijo me recordó que tenía charlar contigo a la ventana, que el otro día me asomé y no te dije nada.
    Luego había otra pareja de las que se agradecen: el padre peleando con las dos enanas mientras la madre descansaba en la arena. No se tenían en pie, las niñas. Una de ellas, con sonidos guturales, intentaba convencer al camión de plástico de que anduviera sólo; la otra, más aventurera, exploraba su amazonas particular en esos meandros de agua cálida que deja la marea al bajar. Mientras tanto, en "Los Simpson y la filosofía" que me regaló Marta, leía por qué el Sr. Burns no es feliz.
    Un poco después tuve que enfrentarme a uno de esos casos en los que solemos maldecir: había dejado las luces del coche encendidas y me quedé sin batería. El asistente que prometió llegar pronto tardó una hora y veinte minutos, con lo que, debido a una cita ineludible, me quedé sin comer.
    Y estuve todo el rato tan tranquilo. Y entonces volví a recordar el modo en que tres norteñas os hicisteis a la vida del archipiélago, al ritmo isleño, sin más. Eso es una cuestión más genética que geográfica, ¿nunca viste que Daniel tiene rasgos guanches?
    Unidad didáctica: explicar a los estoicos desde la avería de un R19 senil.

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  4. Calidad máxima... para qué decir más :)

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  5. Laura, eres sencillamente maravillosa,parte de la muestra es ese gran corazón que tienes y las cosas tan bonitas que comunicas. Un besazo con un achuchón muy grande.

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  6. ... alehop! la fase actual se denomina entonces MISTERIO; en fin, próximamente te contaré más pero en directo y sin prisas -que son malas consejeras-; o sea, como los astros: lentamente pero sin pausa, pero con café clooney (¡esto se lo pierden los astros!).

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  7. Muchos besitos mexicanos a las dos parejas de padres Olivienses y Jimenenses... El otro dia al final no pudimos hablar, pero aprovecho que hice mi entradita de de vez en cuando, pa mandarte especialmente a ti muchos besitos mexicanos (mios) y panzuditos (de Ani)

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